No somos ranas de pozo

Tal como le sucedió a la rana joven, los cambios a menudo son oportunidades y no peligros. Cambiar a nivel personal, profesional y en la organización implica actuar de forma diferente. Y la mejor forma de afrontarlo es con base en principios y valores éticos claros. 

 

Kupmanduck es una palabra en sánscrito -antiguo idioma hindú- que se ha traducido como “rana de pozo”. Designa a una persona estrecha de mirada, que se conforma con oír y hacer lo mismo de siempre y seguir lo que hace todo el mundo para tener una vida “tranquila y segura”. 

Según el sacerdote jesuita español y escritor Carlos G. Vallés1, tal término nació de una historia sobre una colonia de ranas que vivía en un pozo profundo, con sus costumbres, aislamiento y forma de vida que consideraba la mejor2.  

Solo tenían que cuidarse de no caer en un cubo que alguien echaba desde arriba para sacar agua del pozo. Pero un día, una rana joven se preguntó por lo que podría haber afuera del pozo, así que se enfrentó al desafío, esperó el cubo y un día subió en él. 

Tiempo después aquella rana volvió para contar las maravillas que había encontrado fuera del pozo: Un mundo mejor: Con más agua, más comida, más espacio para todas y muchas más ranas con quienes compartir. 

Tal testimonio causó revuelo y algunas ranas pensaron en hacer lo mismo, pero la mayoría, acostumbrada a su vida, las acalló y todo volvió a la normalidad en el fondo del pozo.

El cooperativismo ha sido siempre una importante oportunidad de cambio para las sociedades. Quienes tenemos el espíritu cooperativo somos personas que no nos hemos conformado con ser “ranas de pozo”. 

Y pienso en Coomeva como ese “cubo” que nos ha permitido “subir” y salir a una forma de vida cooperativa diferente, por fuera de los modelos económicos imperantes que siempre dictan el qué hacer, pero que no conducen necesariamente a una mejor calidad de vida.

La creación de Coomeva fue posible gracias a líderes que no se conformaron y decidieron “salir del pozo”, desafiando lo tradicional. Salir de lo convencional e innovar es lo que nos ha caracterizado en Coomeva. 

Seamos como esa “rana joven” que comparte a otros los beneficios de este mundo mejor que nos trae la cooperación, invitando a hacer el cambio sin miedo, con base en unos valores y principios éticos que siempre nos protegerán y nos llevarán por el mejor camino.

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